Páginas vistas en total

Follow by Email

domingo, 12 de febrero de 2012

Brave new world




''Oh, wonder! 
How many goodly creatures are there here!
How beauteous mankind is! Oh brave new world,
That has such people in't!”



( William Shakespeare, La Tempestad, acto V)




La ingeniería genética brinda la posibilidad de crear una sociedad deseable mediante la clonación. Algunos predestinados a formar parte de la clase dirigente por su carisma, otros fabricados para ser buenos deportistas y suficientemente inteligentes para desempeñar diversos cargos en el gobierno... y después, estamos nosotros, físicamente atrofiados y limitados en cuanto a intelecto, destinados a prestar nuestra fuerza de trabajo. Individuos enamorados de sus cadenas, en un estado permanente de sumisión:


«Haz de nosotros uno solo,
como gotas en el río social;
haz que corramos juntos, rápidos
como tu brillante carraca.»


¡Condicionamiento, técnica, disciplina! Desde el nacimiento del individuo hasta su muerte. Cada ciudadano es feliz, ¿y por qué no iba a serlo? ¿Quién quiere pensar, quién puede torcer la mano creadora? ¡Soma, soma! ¡Psicotrópicos para los desgraciados!


«¿Es que no hay compasión en lo alto de las nubes
que lea en el fondo de mi dolor?»

Sacrifiquemos todo lo que merece la pena por una felicidad inconsciente. Los valores del amor, la filosofía, el arte... en letargo, pues se ha impuesto el reinado de la Felicidad Mundial. ¿Qué hacer, cómo desear?


«Nada, solo vivir
en el rancio sudor de un lecho inmundo,
cociéndose en la corrupción, arrullándose y haciendo el amor
sobre el maculado camastro...»


Tu buen humor se vertirá en una canción, si acaso lo salvaje de tu temperamento sabe ir más allá de la desconfianza:


«Abrázame hasta embriagarme de amor,
bésame hasta dejarme en coma,
abrázame, amor, arrímate a mí;
El amor es tan bueno como el soma. »



En 1954, Huxley publicó un influyente estudio de la expansión de la conciencia mediante el uso de mescalina titulado Las puertas de la percepción, el primer manifiesto de la cultura de las drogas psicodélicas. La banda de rock The Doors tomó su nombre de ese manifiesto de la psicodelia, que a su vez Huuxley tomó de un poema de William Blake:




«Si se despejaran las puertas de la percepción,
todas las cosas parecerían infinitas.»






No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada