Páginas vistas en total

Follow by Email

viernes, 2 de diciembre de 2011

Prosa versada.



Me he perdido el último amanecer, entre sonámbulas siluetas que vagan por el camino de hielo. El hombre más desdichado es aquel que no ha conocido melodía, aquel que ha que dicho adiós antes de tiempo a la vida. Mis pisadas en la nieve han hecho atajos que llevan a un paraje que solo yo conozco: pues nadie más ha elegido vivir a mi manera. Ya es hora de creer, sufrir, reír, soñar y mirar hacia delante aunque las ráfagas más excitantes nos corten la cara y el frío intente hacernos perder la esperanza. La pasión no sirve si actúas como un témpano de hielo, o como un corcho de colmena. Ha sido divertido el último dolor de cabeza, las pisadas sobre suelo duro
y tierra estéril. No hay nada peor que ser un fuego
fracasado, una hoguera sin avivar. Es difícil soñar
cuando tus fantasmas te persiguen, mientras los párpados
pesan como vigas de metal sobre tus pensamientos agotados.
Puedo decir que mi camino ha sido un atajo, que mi aliento no ha
dado de sí más de lo que pudiera. Todos somos felices a veces...
he sido honrada siendo Cordelia en un pequeño escenario, me han dedicado
libros y otros prestados no han sido devueltos...
He conocido la amargura y el tedioso azar, he dudado del amor y he
engañado como el que más. Me he aburrido de charlas sin sentido y otras
han sido un soplo de aire un día de estudio intenso...
He imaginado y plasmado parajes mientras pensaba en ti
con ternura.
Mis gestos a veces me han delatado, otras veces he
sabido ocultar cualquier cosa si me mantenía callada.
La vida no es un pantano... no existe mayor estorbo
que el pensamiento de una vida sin sentido.




Valentina Gutsul

1 comentario: